Tierra adentro, Marafuera es un poemario de hondas raíces elegíacas y confesionales en el que Guillermo Ariza explora la dolorosa dualidad entre el arraigo y el desamparo, utilizando el mar y la tierra como los dos polos opuestos de su geografía emocional.
A través de una voz lírica desgarrada y de una gran desnudez formal, el autor transita el duelo, el peso del insomnio, la inevitable cercanía de la muerte y la búsqueda incansable de una luz redentora encarnada en la figura mítica de Alba. En sus versos, la crudeza de la soledad y el naufragio interior conviven con el calor de los recuerdos de infancia, el regazo materno y un profundo diálogo con el folclore popular —desde el quejío flamenco hasta los cantos charros— y las influencias de grandes referentes como Federico García Lorca o Luis Cernuda. Se trata de una bitácora poética sobre la pérdida, concebida como un abrazo eterno de luz y sal.
